Un pedido tarda en salir porque nadie encuentra el producto. El sistema dice que hay existencia, pero en el anaquel no está. Son problemas comunes en almacenes pequeños, y la mayoría se resuelve con orden y disciplina antes que con tecnología cara.
Paso 1: ponle dirección a cada producto
Asigna una ubicación fija a cada producto: pasillo, anaquel y nivel (por ejemplo, A-03-2). Rotula los anaqueles y registra la ubicación junto al producto. Si alguien nuevo puede encontrar cualquier producto con solo leer la ubicación, vas bien.
Paso 2: clasifica tus productos (ABC)
Ordena tus productos por movimiento o por valor:
- A: los pocos que se mueven más. Van cerca de la zona de surtido y se cuentan más seguido.
- B: movimiento medio.
- C: los que casi no se mueven. Van en las zonas menos accesibles.
Con esto, quien surte camina menos en la mayoría de los pedidos.
Paso 3: estandariza el surtido
- Imprime o muestra la lista del pedido ordenada por ubicación, no por orden de captura.
- Define una zona para revisar el pedido antes de empacar.
- Marca el pedido como surtido solo después de revisarlo.
Paso 4: haz conteos cíclicos
En lugar de un inventario completo una vez al año, cuenta un grupo pequeño de productos cada semana. Los productos A, con más frecuencia. Cuando una diferencia aparece, investiga la causa en ese momento.
Paso 5: registra entradas y salidas al momento
La causa más común de diferencias es registrar tarde: mercancía que se recibió y no se dio de alta, o que salió y no se descontó. Que cada movimiento se registre cuando pasa, no al final del día.
Paso 6: usa tecnología a tu medida
No necesitas automatización industrial para mejorar. Un lector de códigos de barras, etiquetas impresas y un sistema de inventario sencillo resuelven buena parte del problema. Elige herramientas que tu equipo realmente vaya a usar.
Indicadores para seguir
- Tiempo promedio para surtir un pedido
- Pedidos con error de surtido
- Diferencias encontradas en conteos cíclicos
Del almacén a la factura
Un pedido bien surtido todavía tiene que facturarse y cobrarse. En Actiun, una cotización aprobada se convierte en factura CFDI con los mismos conceptos y montos, y la cobranza y la conciliación siguen en el mismo lugar. Actiun no es un sistema de control de inventario; se encarga de lo que pasa después de que el pedido sale.
¿Quieres ver cómo funciona en tu operación? Agenda tu demo