En una planta pequeña, la maquinaria suele ser el activo más valioso y el menos documentado. Se sabe cuál es "la prensa vieja" o "el compresor que falla", pero no cuánto ha costado mantenerlo ni cuándo conviene reemplazarlo.
Gestionar activos es tener esa información a la mano para decidir con datos.
Paso 1: haz el inventario
Para cada equipo registra:
- Nombre y ubicación
- Marca, modelo y número de serie
- Fecha y costo de compra
- Responsable
- Manual y datos del proveedor de servicio
Empieza por una hoja sencilla. Lo importante es que exista y esté completa.
Paso 2: identifica los equipos críticos
Pregúntate de cada uno: si se detiene mañana, ¿qué pasa? Los equipos críticos son los que paran la producción, ponen en riesgo la seguridad o no tienen respaldo. A esos dales prioridad en mantenimiento y refacciones.
Paso 3: registra cada intervención
Cada vez que se revisa o repara un equipo, anota:
- Fecha
- Qué se hizo y quién lo hizo
- Refacciones usadas
- Costo
- Tiempo que estuvo detenido
Con unos meses de registros sabrás qué equipos fallan más y cuánto te cuestan.
Paso 4: programa el mantenimiento
Con base en el manual del fabricante y en tu historial, define revisiones periódicas para los equipos críticos. Asigna a un responsable y una fecha a cada una.
Paso 5: controla los costos
Separa los gastos de mantenimiento por equipo. Así puedes comparar lo que te cuesta mantener un equipo contra lo que costaría reemplazarlo.
Paso 6: decide reparar o reemplazar
Revisa al menos una vez al año, para cada equipo crítico:
- Costo de mantenimiento del último año
- Tiempo detenido
- Disponibilidad de refacciones
- Si sigue cumpliendo con la calidad y capacidad que necesitas
Para el tratamiento fiscal de la depreciación y la baja de activos, apóyate en tu contador.
Errores comunes
- No tener inventario, o tenerlo desactualizado.
- Registrar reparaciones solo de memoria.
- Tratar todos los equipos igual en lugar de priorizar los críticos.
- No ligar el gasto de mantenimiento con cada equipo.
Cómo puede ayudarte Actiun
Actiun no es un sistema de mantenimiento industrial, pero te ayuda con la parte administrativa: asignar tareas de revisión con responsable, prioridad y fecha en un tablero que ve todo el equipo, registrar los gastos y ver en reportes cuánto se va en cada rubro.
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